Fundación El Pájaro Azul
En los actos sencillos de la vida encontramos las claves que nos unen a todo ser humano y las experiencias que nos permiten encontrarnos en lo universal, trascendiendo toda diferencia de origen, raza, cultura o lenguaje.
Hay una comunicación universal que sólo se puede dar desde el corazón, cuando miramos en el interior del otro y nos reconocemos en su sentir, es ahí donde se abaten todas las diferencias.
¿Acaso el llanto de un niño identifica su procedencia? Cualquier ser humano experimenta el miedo, el hambre, la desolación o la bondad, no importa el lugar en el que haya nacido. Por eso cuando comprendemos el dolor podemos tender una mano y caminar juntos.
No podemos escondernos en los pretextos para no actuar. La desigualdad crece mientras miramos hacia otro lado.
La Fundación El Pájaro Azul nace desde la toma de conciencia de que hay algo universal en los seres humanos donde todos nos podemos encontrar. Por eso es más fácil actuar como catalizadores de las esperanzas que ponen en nosotros los destinatarios de nuestros proyectos, y también de las expectativas de quienes quieren comprometerse de manera solidaria con los más desfavorecidos.
Preferentemente miramos hacia África porque es la eterna olvidada, desconocida y especialmente maltratada. Queremos darle voz y presencia a través de la organización de actividades diversas que nos permiten informar y sensibilizar acerca de las realidades que conocemos y sobre las que trabajamos.
La Fundación quiere ser una gran orquesta en la que suenen instrumentos diversos y variados, cada uno con su propio tiempo y espacio. Lo importante es saber que lo que nos une es la solidaridad, que al igual que la música, es universal porque nos permite encontramos con el otro.
Inmaculada González-Carbajal García
Presidenta de la Fundación El Pájaro Azul