La Fundación...
En los actos sencillos de la vida encontramos las claves que nos unen a todo ser humano y las experiencias que nos permiten encontrarnos en lo universal, trascendiendo toda diferencia de origen, raza, cultura o lenguaje.
Hay una comunicación universal que sólo se puede dar desde el corazón, cuando miramos en el interior del otro y nos reconocemos en su sentir, es ahí donde se abaten todas las diferencias.
¿Acaso el llanto de un niño identifica su procedencia? Cualquier ser humano experimenta el miedo, el hambre, la desolación o la bondad, no importa el lugar en el que haya nacido. Por eso cuando comprendemos el dolor podemos tender una mano y caminar juntos.